LA PACIENCIA DEL TIPO


Miro la foto que tengo en frente mío durante un largo tiempo. ¿Es verdad lo que veo? Me pellizco para saber si fue un sueño, si por alguna situación extraña esto no sucedió, si sin querer sufrí una especie de alteración mental o distorsión de la realidad. 

Pero no. La imagen que se representa delante de mis ojos es verdadera, fue un hecho fáctico, existió y por mucho que se quiera modificar la historia ese tipo que está levantando la copa del mundo es real.

Me quedo observando el rostro, su felicidad, su plenitud. Las imágenes tienen la grandeza de quedarse en ese segundo, de perpetuar su vida allí, pero al mismo tiempo cometen el terrible error de ocultar otras, esas imágenes que no se quieren ver, no son publicitadas, no se muestran, no venden, no gustan y se evitan. No son marketineras. 

Ese tipo, alcanzando la cumbre de su carrera futbolística, es uno de los tipos más pacientes que conocí en mí vida. En un mundo donde el éxito se pide hoy, el tipo supo esperar. Y ojo que esperar no tiene nada que ver con quedarse en el banco con los brazos cruzados, sin hacer nada. No. 

Ese tipo, conocía una espera muy distinta, esas esperas que por momentos duelen porque la incertidumbre de la vida nunca te mostrará la bolita de cristal del futuro. 

29 de junio del 2004. Debut del tipo en la selección Argentina Sub 20 en el estadio de Argentinos Juniors, mismo lugar en el que Diego Armando Maradona comenzó su carrera profesional y el mismo día que se cumplían 18 años de la obtención de la Copa del Mundo en México 1986. Sí, leíste bien, 18.

En los primeros partidos que empezaba a jugar con la Selección, luego del triunfo ante Uruguay en Colonia del Sacramento, el tipo expresó lo siguiente: “Por suerte las cosas salieron muy bien, pudimos ganar los dos partidos que jugamos y estoy muy contento. Todo jugador quiere venir a su selección y es un orgullo estar porque es lo mejor que me podía haber pasado”

2005. Mundial sub 20 en Holanda. El tipo, utilizando la número 18 en su camiseta (sí,18 leíste bien) y luego de hacer un excelente mundial, levantó por primera vez la copa del Mundo siendo el máximo goleador del torneo y el más jóven del plantel en obtener el título. La FIFA nombró al tipo como el mejor jugador de todo el campeonato.


Mundial 2006. Alemania. Primera competencia que jugaba el tipo en la selección mayor. La Argentina dirigida por José Pekerman se medía contra Alemania por los cuartos de final. Fue derrota por penales, dejando a la selección eliminada. Ese tipo, de 18 años, sí, 18, volviste a leer bien, no jugó, lo que se suele decir en el ambiente futbolero, “comió” banco. El tipo, con las piernas extendidas, se comía las uñas, miraba para abajo, respiraba bronca. Primera frustración.


Mundial 2010. Sudáfrica. El mismo tipo reaparece en esta competencia ya en calidad de estrella y habiendo sido primera plana en muchas de las victorias en el club catalán donde jugaba, donde obtuvo la Triple Corona de Europa (Copa del Rey, la Liga y la Champions League). Esta vez fue derrota en cuartos de final frente al mismo rival de cuatro años atrás.  El conjunto dirigido por Diego Armando Maradona fue superado por 4 a 0. Segunda frustración con la albiceleste. 


Luego de la renuncia de Maradona, llega el “Checho” Batista a la selección y de a poco el tipo comenzaba a ser centro de las críticas.

Copa América 2011. Argentina. La selección pierde en cuartos de final por penales frente a Uruguay, renuncia Batista y llega un nuevo técnico, Alejandro Sabella. 

El descontento era tan grande con esta selección y con el tipo, que en el comienzo de las eliminatorias para el mundial de Brasil 2014 frente a Chile en el estadio Monumental había poco menos del 50 por ciento de las butacas ocupadas. Sin embargo, el tipo demostró en este torneo su buen nivel y el equipo llegaba bien a la próxima competencia. El tipo, después de haber pasado por una serie de “reproches” del público, volvía de a poco a reestablecer el vínculo con ellos. 

Mundial 2014. Brasil. La selección, contando con un gran equipo pero sobre todo una gran defensa, llegó a la final y nuevamente se enfrentaba con Alemania. Gol de Mario Gotze en el segundo tiempo suplementario y a la Argentina se le escapaba una vez más la posibilidad de ser campeón del mundo. Tercera frustración.


Y continuaron las críticas con este tipo. Que Maradona ganó un mundial y él nada, que con la selección argentina juega distinto, que no canta el himno, que no tiene personalidad, que definitivamente él no es el mejor jugador del mundo, que es tímido, que cuando juega con la Argentina y el resultado es adverso se apaga y mira todo el tiempo para abajo….

Copa América 2015. Chile. La selección argentina dirigida ahora por el Tata Martino llega a la final y se mide contra el equipo local, donde es vencida por penales. Cuarta frustración. 

Copa América Centenario 2016. Estados Unidos. La selección llega nuevamente a la final  y otra vez más, es derrotada por el conjunto chileno por penales. Quinta frustración.

Después de este partido, el tipo declaró ante los periodistas y expresó lo siguiente: “Lo primero que se me viene y lo pensaba en el vestuario, es que ya está, se terminó para mí la selección, como dije recién, son cuatro finales, no es para mí. Lamentablemente, lo busqué, era lo que más deseaba, no se me dio pero creo que ya está“.

Si uno pudiera ponerse en la mente del tipo, si uno pudiera ponerse en su cabeza en ese momento cualquiera se hubiera resignado, hubiera tirado la toalla, hubiera dicho: “ Ya está, no se puede”. Pero no, el tipo no hizo eso, el tipo no respondió a los caprichos que cualquier mortal hubiese caido y luego de un tiempo, se permitió volver a confiar. 

Con la selección dirigida ahora por Edgardo Bauza, el tipo reapareció nuevamente con el pelo rubio platinado, todo un símbolo para él y así lo expresó: “Metí un cambio para empezar de cero, venía de muchos líos, de cosas que me habían pasado y me dije: Hay que romper esto y empezar otra vez”. 

Los malos resultados de esas eliminatorias dejaron sin trabajo a Bauza después de ocho partidos y llegaría un nuevo técnico, Jorge Sampaoli. 

El 2017 fue uno de los años más complicados para el tipo en la Selección, por la falta de juego y el descontento del público con muchos jugadores de un equipo que había perdido tres finales consecutivas.

Mundial 2018. Rusia. Argentina estuvo al borde de quedar eliminado en primera ronda, llegando a alcanzar todo tipo de especulaciones y debates en torno al técnico y los jugadores que se viralizó rápidamente por las redes sociales. Marcos Rojo fue el encargado de sellar finalmente el pase de la primera fase con un gol agónico al final del último encuentro frente a Nigeria. Pero esa selección no duró mucho. Eliminada contra Francia en octavos de final y superada ampliamente en el juego por el jugador estrella de esa competencia, Kylian Mbappe. Sexta frustración. 


El tipo. Sí, el tipo, en este momento podría haber bajado perfectamente los brazos. ¿Por qué no? Sí, lo hubiesen criticado si lo hacía pero acaso, ¿No lo había intentado? ¿No había jugado cuatro mundiales, no llegó a acariciar la copa del mundo en el 2014 y lo mismo en la Copa América del 2015 y 2016? ¿No había soportado ya las críticas suficientes? ¿No habrá soportado la constante comparación con el Diego? 

Pero no. El tipo siguió. El tipo, sí, el tipo, lo intentó una vez más.  Luego de la renuncia de Jorge Sampaoli, llegaba a la Argentina un técnico que estaba dirigiendo la sub 20, Lionel Scaloni, junto con su ayudante de campo, Pablo Aimar. El nuevo técnico esperó un tiempo para llamar al tipo porque tenía el deseo de renovar fuertemente a la selección con sus jugadores y probar varios nombres.

El primer partido del técnico y que jugó el tipo fue en un amistoso en España frente a Venezuela en el que despertó numerosas críticas luego de perder 3 a 1.

Copa América 2019. Brasil. La selección argentina cayó en semifinales frente al local, fue eliminada y sería la última derrota por varios años. El conjunto argentino quedó en el tercer puesto luego de vencer a Chile por 2 a 1 y terminó con una expulsión del tipo luego de un cruce con Gary Medel. Séptima frustración.

Pese a estos resultados adversos, el presidente de la Afa, Claudio “Chiqui” Tapia ratificó a Scaloni como técnico de la selección.

En el 2020 comenzó la pandemia y la Copa América que se iba a disputar ese año en Colombia y Argentina se terminó suspendiendo. En el segundo semetre, la selección disputó una serie de partidos en el que tuvo tres victorias y un empate, una de esas en la complicada altura de La Paz ante Bolivia. De a poco Lionel Scaloni encontraba los mejores socios para que el tipo se sintiese cómodo. 

En el 2021, un poco antes de jugar la próxima Copa América, Argentina disputó una fecha de eliminatorias en la que aprovechó para probar a dos futbolistas que serían clave más adelante: el “Cuti” Romero y el “Dibu” Martínez.

Copa América 2021. Brasil. Estadio Maracaná. Luego de recuperar el equipo su nivel de juego y con una mayor confianza del público, Argentina nuevamente llegó a la final y esta vez jugó frente al equipo brasileño. Con un gol exquisito de Ángel Di María picando la pelota por arriba del arquero, la selección albiceleste salió campeón y cortó una racha de 28 años sin un título. 


Ese año terminó de la mejor manera con la clasificación al mundial de Qatar asegurada y con un equipo que tenía una racha de 20 partidos invicto pero no solo eso, sino que contaba con un estilo de juego definido y sabía lo que quería. Esto fue tan solo un indicio de lo que pasaría más adelante.

Finalissima 2022. Inglaterra. El último campeón de América se medía con el campeón de Europa, Italia. La albiceleste logró un resultado arrollador por 3 a 0 y nuevamente obtenía un título internacional. 

Y el tipo. Sí, el tipo. El tipo comenzaba a respirar, el tipo lentamente empezaba a esbozar una sonrisa, el tipo nuevamente iba recuperando su confianza, el tipo se dio cuenta que si se intentaba se podía, que no rendirse era una opción válida. Y el tipo, parafraseando una de las frases de Marcelo Gallardo, el tipo se sostuvo en esta palabra que lo siguió acompañando: CREER. ¿Por qué no?

¿Por qué, si este tipo, que no había caído cuando todo fue de mal en peor ahora no podía permitirse ilusionarse con más, por qué no podía tener hambre de gloria?

Y sí, el tipo creyó. Y creyó de verdad. 

MUNDIAL 2022. Qatar. El conjunto dirigido por Scaloni llegaba a este mundial con un total de 36 partidos invicto y no fruto de la casualidad, sino con el desarrollo de un buen juego. 22 de noviembre de 2022. Primer partido del mundial. Derrota frente a Arabia Saudita por 2 a 1. Se empezó con el pie izquierdo pero lo que viene después quedará en los libros de historia.

Victoria frente a México y Polonia dieron la clasificación a octavos, en el que Argentina derrotó a Australia. En cuartos fue ante Holanda, en el que la albiceleste venció por penales, con el festejo del gol del tipo con las manos extendidas frente a Luis Van Gaal y la recordada frase luego de que un jugador de Holanda se le acercara: “Qué mirás bobo, anda pa allá”.


El tipo, sí, el tipo, mostrando una nueva faceta de él mismo y una cierta rebeldía que iba a ser necesaria para lo que vendría. En semifinales fue victoria cómoda frente a Croacia por 3 a 0 en el que el tipo pudo superar a uno de los mejores defensores del torneo, Gvardiol.

Final. 18 de diciembre de 2022. 18. Sí. El mismo número con el que hizo su debut este tipo en el Mundial Sub 20. Sí, 18, la misma edad con la que debutó en el mundial con la selección mayor. Sí, 18, la misma cantidad de años desde que tuvo su debut en la sub 20 en el 2004. La Selección Argentina se medía contra Francia, el mismo rival que nos había eliminado el mundial pasado. El primer tanto fue de penal del tipo y y el segundo lo convirtió luego de una gran jugada colectiva. El partido finalizó 2 a 2 con dos tantos del temible Mbappé en los últimos 15 minutos del encuentro.}

Tiempo suplementario. Gol del tipo. Gol de Mbappé. Y pudo ser peor. En el minuto 122 el “Dibu” le ataja la última pelota a Kolo Muani y evitó una derrota que pudo haber sido catastrófica. 3 a 3.


Penales. Dos penales atajados del arquerazo Martínez. El experimentado Gonzalo Montiel camina para el punto de penal. Si metía el gol la selección Argentina era campeona del Mundo. Y lo fue. Argentina campeón del mundo.

El tipo. El tipo campeón del mundo. Sí, el tipo campeón del mundo. Apenas el penal de Montiel fue convertido, ese tipo se arrodilló y se puso a llorar. Ese tipo acababa de alcanzar la gloria de toda su carrera. Ese tipo quedaría registrado en los libros de historia al igual que Maradona. Ese tipo, que decidió no resignarse en la final en el 2006 en Alemania, ni en el 2010 en Sudáfrica, ni en el 2014 en Brasil, ni en las dos finales de Copa América frente a Chile, ni tampoco en la dura derrota del mundial de Rusia en 2018, ni en la eliminación de la Copa América en 2019, ese tipo tocaba el cielo con las manos.


Ese tipo esperó y esperó de verdad. Ese tipo tuvo la paciencia más larga que uno pueda entender, una paciencia que por momentos tuvo muchísimo dolor, pero lo atravesó y supo seguir luchando. Ese tipo aguantó todas las críticas, esperó, esperó y esperó, siguiendo siempre para adelante. Ese tipo, que con sus 35 años el 18 de diciembre de 2022 alzó la Copa del Mundo, se llama Lionel Andrés Messi.









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